Capitán HW

A fragata de Carlos Otero parte sen rumbo fixo. Podes subir e baixar cando che pete, e opinar, só se queres...

FE E RAZÓN

xoves 05 xuño 2008

Hoy tenía pensado descansar, pero me ha llamado mucho la atención un titular que venía en primera página de La Razón, ese periódico al que suponía cierto criterio (sólo he dicho cierto) y que todas las mañanas nos envían a la oficina (para que veáis en qué gasta el dinero el banco).
Pues en primera página anuncian una entrevista con el Padre Exorcizador oficial de la Diócesis de Roma, Gabriele Amorth, donde advierte: “Al diablo le gusta adueñarse de los que ocupan cargos políticos”. Dios mío Padre, ¡nunca lo hubiera imaginado si no es por usted!
 

¡Qué pedazo de cabrón ese diablo que deja en paz a los mileuristas y a los becarios para adueñarse de las almas y los cuerpos de los políticos! ¡Y seguro que estos estaban enterados! Si son todos unos egoístas hombre, nos prometen 400 €, porque saben que se quedan co demo no corpo, que si non…
El caso es que el paisano en cuestión, a sus 82 abriles ya hizo más de 70.000 exorcizamientos (o exorcizaciones o lo que sea que haga). Nos advierte de que tengamos cuidado porque el demonio está en todas partes. No nos alarmemos todavía, si estáis en comunión con Dios no debéis preocuparos… Ah!... Que vosotros tampoco…

Al caso, que para ahorraros el esfuerzo de leer la entrevista que publica el suplemento Fe y Razón (qué dos palabras más incompatibles) yo os cuento la situación (y lo que no aparece me lo invento). 

Imaginaos a Piero y Francesca, matrimonio de mediana edad que viven en el extrarradio de Roma, son unos padres muy atentos y religiosos abnegados pero su nivel sociocultural…, digamos que no pudieron ir al sorteo.

Pues nuestro querido matrimonio está en la sala de espera de la consulta de nuestro amigo Gabriele con su querido hijo Tonino (empezamos bien con el nombre), preocupados porque los muebles de su casa se mueven solos por la noche y se ven sombras de encapuchados. 

Seguro que os preguntáis lo mismo que yo: ¿Por qué se supone que el culpable es el pobre Tonino? La respuesta nos la da el seudoperiodista: Tonino viste ropas oscuras y lleva un pendiente en cada oreja, con forma de pincho.

Recordaréis que cuando éramos jóvenes había pijos, heavys, rockers, punkys,… Pues os diré que hoy en día en Roma sólo están los pijos y los chungos. Y Tonino quería ser de los chungos. 

Entonces pongámonos en situación, el bueno del chungo está en la sala de espera con Mami Francesca y Papi Piero, cuando una puerta se abre y aparece un Señor Pater con la cara de cura más estirada que ha visto nunca, gafones que le cubren hasta la papada, calvo y una mirada de vicioso insoportable. Sentadas al fondo de la habitación, sus tres ayudantes, tres orondas beatas que en un momento de tal solemnidad están hablando de las rebajas.
Mister Exorcismo se pone serio, con Tonino tumbado en una camilla comienza a preguntar al demonio su nombre. El Chungo se queda callado. Con él no va la historia.

Entonces las tres gracias se acercan y sujetan al chaval con todas sus fuerzas. El sacerdote comienza a ponerse tenso, y Tonino se asusta. 

- Tonino, ¿renuncias al satanismo, a la brujería, al demonio, a los echadores de cartas? – Tonino calla, pero al mismo tiempo empieza a moverse, queriendo soltarse. La más corpulenta se sienta sobre sus piernas mientras otra le acerca un trapo a la cara.
Tonino, en un estado de completo acojone, piensa: “no debí invitar a los colegas a fumar unos petas a casa. No debí dejarles mover los muebles del salón. Debí contárselo a mis viejos cuando ellos, colocados por aspirar el humo de los canutos, pensaron que eran demonios. ¡Pero como sigas callado éstos se emocionan, la del trapo me amordaza y la gorda se me zumba aquí mismo mientras el cura me pregunta mi nombre cien veces!”

Al final, la pequeña familia se marcha para casa, no sin que el Padre Gabriele les recuerde la necesidad de rezar juntos varias veces al día. 

Orgulloso, el Sr. Amorth explica su técnica. Lo primero que hace es preguntarle al demonio cuál es su nombre, luego el día de entrada en el cuerpo, los motivos y quién lo envía. Advierte que no hay que hacerle nunca preguntas estúpidas, como si la Roma ganará al Lacio, no vaya a ser que te ayude a hacer una quiniela de catorce y no le vuelvas a rezar a Dios en tu vida (lo que sería lógico).

Se despide advirtiéndonos de que ni siquiera él está a salvo. Incluso la Madre Teresa de Calcuta hubo de ser exorcizada en sus últimos años de vida. A pesar de tener la agenda repleta para todo el año, el Padre no exorciza a cualquiera que entra por la puerta, él solo se encarga de los casos incurables; primero les recomienda ir al psicólogo. ¡Un aplauso para este recio defensor de nuestra profesión!... O mejor un minuto de silencio… Estoy confundido, ¿teréi ao Demo no corpo? ¿Ou a Dinio? 

Después de todo esto me quedo con varias dudas y espero que podáis ayudarme:

Si primero recomienda ir al psicólogo, ¿se supone que una enfermedad mental es sólo una primera etapa de una posesión demoníaca? 

¿Por qué no podemos preguntar por resultados deportivos? ¿Es que nos diría la verdad?

Si la Madre Teresa de Calcuta estuvo poseída, ¿es que no estaba en sintonía con Dios? 

¿Dios se coge en la misma sintonía que Radio María?

¿Seguirá Tonino siendo de los chungos y se engancharán sus padres a los petas? 

Espero vuestras respuestas.






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