Capitán HW
A fragata de Carlos Otero parte sen rumbo fixo. Podes subir e baixar cando che pete, e opinar, só se queres...
FURANCHOS
Siguiendo con el afán de regulación y control de toda actividad, ya se empresarial, social, cultural, deportiva o animal, No es que esté mal, pero claro, ahora compiten con bares, restaurantes, cafeterías, etc. Necesitan licencia de apertura, calificación turística, acreditación de producción anual de vino,… Y claro, todo eso implica dinero, inversiones en accesibilidad y en definitiva trabas por las que muchos quedarán sin abrir este verano. Y es que los Furanchos, típicos de la zona de Pontevedra, son una de las expresiones más enxebres de la cultura gallega. La idea en principio fue que en las zonas rurales, las familias que hacían su vino casero buscaron una manera de dar salida al excedente. Así en los prados, porches o terrenos anexos a la casa ponían unas mesas y unas sillas y servían sus tazas de vino casero, para acompañar, preparaban alguna cosilla para comer, que si una tortilla, empanada, algo de carne, pero todo hecho en casa. Algunos lo tomaron ya como un negocio y toda la familia se pasaba el verano trabajando a destajo, pero lo tenían bien montado y el atractivo turístico estaba garantizado. Supongo que ahora perderán algo de su encanto, pero si tenéis oportunidad no dejéis de probarlo, allá por las corredoiras de la zona de Pontevedra, Marín, Bueu, si veis muchos coches aparcados al lado de una casa, subid, pediros unas tazas, unos pimientos de padrón no se pueden perdonar, lo que queráis para acompañar y terminad con un café de pota con unas gotas de “alegría”. Sentados en el prado de una casa de campo, ya sea al mediodía o al anochecer, no encontraréis un sitio donde sea más sabroso. 