Capitán HW

A fragata de Carlos Otero parte sen rumbo fixo. Podes subir e baixar cando che pete, e opinar, só se queres...

MOMENTOS HISTÓRICOS

mércores 21 xaneiro 2009

 

 

 

En estos días todos estamos más que hartos de la manida frase de que estamos viviendo un momento histórico, que estos actos van a cambiar el curso de los acontecimientos, … Incluso oí a alguien en la radio diciendo que Obama va a cambiar el mundo.

Recuerdo perfectamente otro momento como fue la caída del muro de Berlín. Era noviembre del 89, tenía 13 años y en el colegio teníamos una profesora de Sociales muy inteligente: Ana Montero. Aquella mañana a primera hora interrumpió la clase que nos daba La Virolla y dijo algo así como:

-       “Señores, esta noche ha caído el muro de Berlín. Es un momento que va a cambiar la historia. Quiero que desde hoy empecéis a recopilar toda la información que veáis en libros, periódicos y revistas porque os voy a pedir que hagáis un trabajo sobre ello. Estáis avisados”

Nunca hubo tal trabajo, pero recordamos muy bien la caída del muro de Berlín.

Ahora sucede algo parecido. El 4 de noviembre de 2008, se vivió un momento para la historia al conocerse que la elección de Obama como nuevo presidente de los EEUU. El primer presidente negro. La Razón tenía en su portada la noticia de que el Rey visitaba sus instalaciones.

Las personas inteligentes deberían aprovechar la ocasión de hacer ver la importancia del acontecimiento, y en tiempos de crisis como este, pensar que puede ser un punto de inflexión que podría suponer un cambio en futuros acontecimientos. Sólo porque los cambios generan cambios. No me refiero a que tengan que estar de acuerdo con su elección ni con su política.

Los necios, en estas situaciones, salen de su agujero para mostrar lo más oscuro de su ser, sus mayores miedos y debilidades. Y ahí tenemos al racista del ex-presidente Aznar, calificando el momento de “exotismo histórico”.

Me parece realmente lamentable, y me da lástima haberlo votado. Sí, le voté en las elecciones que lo llevaron a su primera legislatura, porque entendía que después de 12 años de Felipismo hacía falta un cambio de gobierno, porque es el pueblo el que tiene el poder, no el gobierno. Y nunca más volví a hacerlo.

Es el momento en el que salen los derechistas con sus declaraciones vomitivas, como cuando leo eso de que los niños palestinos asesinados por el ejército israelí son escudos humanos que utilizan los terroristas. Me da lástima los pobres descerebrados que se creen esa bazofia amoral. ¿Convierte esa mentira en inocente al que ejecuta a civiles, niños o refugiados? ¿Se libran de culpa los que ordenan las acciones militares? ¿Les da eso legitimidad para bombardear como hace unos días la sede de la ONU en Gaza? No. De ninguna manera. Toda esa mierda solo sirve para limpiar las conciencias de los estúpidos que justifican la “violencia preventiva” y sentados en sus sillones observan horrorizados por la tele las calamidades del mundo real.

Y esta doble moral rige la sociedad en que vivimos. La misma de la que presumimos como primer mundo, como la sociedad avanzada, la sociedad de las libertades. ¿Libertad, me pregunto? ¿Os parece una sociedad que vive en libertad aquella que sanciona a un deportista por expresar sus opiniones?

Hablo de Kanouté, el jugador del Sevilla que tras marcarle un gol al Deportivo, levantó su camiseta enseñando otra con un mensaje de apoyo al pueblo palestino. Tarjeta amarilla y sanción de 3.000 € para el chavalote. ¿Y dicen que existe la libertad de expresión? Naturalmente todas las libertades tienen unos límites, que suelen coincidir con la línea que las separa de las ofensas graves y los actos delictivos.

Hace algunos días, hablando del tema, un amigo lo comparaba con los que quemaban fotos del Rey. A mi modo de ver no es lo mismo, dejando a un lado que una cosa está tipificada como delito y la otra no. Me parecería sancionable que la camiseta de Kanouté tuviera un mensaje en el que se cagase en la puta madre del árbitro, aunque lo mereciera, lo mismo que me parece razonable que una persona exprese su afinidad o su desacuerdo con la monarquía.

El problema es que muchas personas creen tener razón por el simple hecho de hablar más alto, decir algunos números que supuestamente apoyan su afirmación o incluso burlarse de alguien que no está presente.

Pongo dos ejemplos: el primero es un presentador de un programa de Intereconomía del que ni siquiera me molestaré en averiguar el nombre, que con mucho cachondeo y compadreo por parte de sus coleguitas se mofaba de la supuesta lesbianidad de la vicepresidenta del gobierno para hablar negativamente de su gestión en política. El resultado fue que el paisano en cuestión hizo el mayor de los ridículos. Ofendió a una persona que no se había metido con él, seguramente alguna lesbiana se habrá sentido aludida y molesta (incluso puede que hubiera provocado más de una carcajada por la humillación a la que el pollo se sometió sin darse cuenta, a mi me daba vergüenza ajena). Y no hace falta ni mencionar que la condición sexual que tenga cada uno me la fuma y naturalmente no tiene ningún tipo de influencia sobre su profesionalidad.

Ejemplo dos: la Confederación de Asociaciones de Padres Católicos (o algo así) se opone a la medida que quiere impulsar el Ministerio de Sanidad de abaratar el precio de los preservativos para paliar los embarazos no deseados entre adolescentes, aduciendo que la educación sexual es cosa de la familia y no del gobierno y diciendo que los preservativos no son eficaces en más de un 14% de los casos.

En primer lugar, si tienes datos que corroboren esto último, no te quedas en la cifra, citas estudios, autores, etc. Sin ello los datos no tienen validez (suena al “pues mi padre es más fuerte que el tuyo” de los niños pequeños”.

En segundo lugar, la educación sexual es una cuestión familiar: de acuerdo. Excepto cuando ésta se reduce a: Neniño no folles por ahí antes de casar. En ese caso, dado que afortunadamente vivimos en el siglo XXI, el rapaz o la rapaza van a tener un calentón en un momento determinado, y como papi y mami no me dejar usar condón, que es pecado, puede venir un churumbel, o como mal menor hongos, que las hay muy guarras y muy guarros. En este caso, queridos opusianos la educación sexual es una cuestión de salud pública y el ministerio de sanidad del gobierno que le toque está en la obligación de meter baza en el asunto.

Yo bromeo y digo que no voy a dejar salir a mi hija de casa hasta los 32, pero lo que está claro es que lo más importante es que los jóvenes estén al corriente de los riesgos y sus soluciones, es la única manera de evitar este tipo de problemas.

Seguramente yo no llegue a ser tan valiente como para hacer lo que escuché a alguna madre de preferir comprar yo los condones a mis hijos antes de esperarlos en casa con miedo, pero seguro que no caeré en el error de querer sobreprotegerlos tratando de evitar todo contacto con la vida y la sociedad “normal”.  No hace tanto tiempo que fui joven.

Terminando, llegan tiempos de cambio, hay quien dice que se acabará el conflicto Palestino-Israelí y se cerrará Guantánamo, y se retirará EEUU de Irak y los problemas de diplomacia internacional no se solucionarán con la violencia. Dudo que todo cambie hasta tal punto, pero la intención es buena.

 




Comentarios

¿La Razón? ¿Intereconomía?, amigo mío abandona estos deportes de riesgo que te va a sentar mal. Aunque a mi también me va la marcha, confieso que escucho La Linterna en el coche ¡en el coche! (pa -bernos matao). Sólo el fragmento entre el “sin animo de ser exhaustivo, los hechos son los siguientes” y el último de los “hechos”, pienso que el amigo Vidal es un genio… nadie es capaz de ponerme más de mala baba en menos tiempo. Y viene al caso porque, según una de las editoriales de esta semana las personas que se manifestaron esta semana en contra de la masacre que los israelíes están realizando en Gaza, son unos “antisemitas” (aunque hay que recordar que para este señor otra masacre, la de Guernica, fue evidentemente culpa de los lamentables mandos locales, que se escondieron mal) para este, los únicos musulmanes que tienen perdón, son los que conformaban la Guardia Mora del Sr. Paquito… pues eso, mejor que se los cepillen de pequeñitos, que luego dan más la lata.

Un saludo

enviado por Antonio Olives Alonso o 22 xaneiro 2009 ás 10:21 AM CET
Sitio web:: http://elrincondejano.blogspot.com #



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